Con Alejandro Spangenberg

Con Alejandro Spangenberg

El señor de los caminos

El psicólogo y catedrático cuenta cómo se puede ser feliz tras 14 días de ayuno, al aire libre y con una manta.

C.B.

Alejandro spangenberg es psicólogo fundador del Centro Gestáltico de Montevideo (posgraduado en el Instituto Gestáltico de Cleveland, Estados Unidos) y fue consagrado en el año 2000 como Hombre Medicina en la tradición del Camino Rojo, de las culturas nativas del Norte. Hace 12 años que lidera el Camino Rojo, por donde pasaron unas 250 personas.

En su despacho privado tiene un cuadro muy ilustrativo de la cultura chamánica: un indio sabio hincado frente a un fuego sagrado mira al horizonte; detrás suyo hay montañas, y los que divisen atentamente la pintura podrán encontrar rostros humanos en ellas. De la misma forma, la figura de un búfalo se confunde con una nube. Frente a ese cuadro hay otro. Es una ilustración de El Señor de los Anillos donde se ve al mago Gandalf en el centro. Se lo regalaron a principios de los años 90´, mucho antes de que el director neocelandés Peter Jackson explotara en cine (y por tres) la obra de J.R.R. Tolkien.

Spangenberg habla de linajes ancestrales de cazadores, guerreros o curadores. Dice que en Uruguay hubo chamanismo mientras hubo indígenas pero que hoy no se puede enseñar ni aprender "en un tallercito, un cursito o laboratorio de fin de semana".

El chamán mexicano Aurelio Díaz lo bautizó Hombre Medicina (chamán) en Uruguay. Díaz, Hombre Medicina en México y Estados Unidos, le pasó sus conocimientos y compartió su cosmovisión en 2000.

-El Camino Rojo ¿es la única tradición chamánica en Uruguay?

-La única que mantiene las tradiciones, sí. Las comunidades nativas estaban organizadas alrededor de la espiritualidad, esta comprensión de que está todo vivo y en relación y de que existe un solo creador que es una dualidad masculina y femenina. Los indígenas no partían de un yo que quiere tener cosas, sino de un colectivo. Un cazador no caza para sí mismo, caza para todos.

El Camino Rojo sigue ceremonias muy antiguas como la búsqueda de la visión, también practicada en Europa y Asia. El ayuno y el retiro en la naturaleza es común en todos lados, con la soledad como voto de silencio, sin comer y sin beber. El primer año incluye ayuno completo al lado de un árbol, durante cuatro días. Como en la casa de Gran Hermano, el que sucumbe, puede abandonar la misión.

"Es un trabajo de meditación, de introspección, de comprensión de la propia vida, del contacto perdido con la naturaleza".

El rito del círculo completo de la vida tiene cuatro entradas, que son los cuatro puntos cardinales: del este al sur, al oeste y al norte. Cada uno de esos puntos cardinales es un puntal direccional hacia las cualidades. La persona que hace la búsqueda debe implorar que esas cualidades les sean concedidas.

Esos cuatro días con ayuno y sin beber agua son para alcanzar la humildad, la entrega y la confianza.

Un año después, en el sur se procura el entendimiento, la integridad y la cura del alma. La proeza dura siete días. Durante los primeros cuatro días se repite el ayuno completo, y al quinto los más experimentados lo visitan con tres frutas y un té que se hace con una planta sagrada. "Es para darle motivación a la persona, para ver cómo está e hidratarla. Ahí se va con la ropa puesta y una manta, nada más. Ni reloj, ni lápices y hojas, ni nada que distraiga".

Al tercer año la tarea es intentar un contacto con el Gran Misterio. Se busca saber quién es uno en realidad. "De tal manera que cuando uno hable de sí mismo, hable desde quien sabe que es, despojado de todas las máscaras que desarrolló en la sociedad".

Al octavo día se visita al individuo con un litro de agua y tres frutas más. Serán sus únicos alimentos durante dos días con sus noches.

Por último, en el cuarto año, la persona se orientará al norte. Durante los primeros nueve días el ritual se repite, y a la mañana del décimo día recibe visitas; puede hablar con los visitantes, quienes le llevan cuatro alimentos: otro litro de agua (que significa la transparencia), algunos granos de maíz (la humildad), una fruta (la generosidad) y un poco de carne asada (la fuerza). Con esa comida debe conformarse por cuatro noches más, y a la mañana del día 14 sus compañeros lo pasan a buscar. Ahí termina el ciclo.

Quien logre llegar al final del impresionante camino formará parte de un consejo de notables en búsqueda de la visión. Spangenberg destaca el factor comunitario en una tarea a simple vista personal. "A unos cuantos metros de allí, se enciende un fuego sagrado que está prendido todo el día con una custodia, se reza por la persona que está haciendo su búsqueda. Los que están en el campamento van a comer y tomar agua mientras rezan por la persona para que esté bien y le brindan su energía. Son como un ancla".

-¿Cuál es la recompensa de una práctica tan dura durante cuatro años?

-Encontrarle el sentido a la vida, conocer por qué estamos acá y para qué. Lo que fluye allí es el más puro amor por los otros.

"Es una experiencia tan poderosa que te cambia la vida. ancianos de 70 años y diabéticos que la hicieron". También sabe que murieron dos personas en el mundo en plena experiencia mística (en México y España), pero afirma que eligieron morir allí. "Pudieron haber abandonado y no lo hicieron. Decidieron quedarse allí".

 

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De temazcales a masajes especiales y visiones del aura

El momento de los sanadores criollos

Algunos dan clases de chamanismo, aunque no se consideren chamanes. Otros aprendieron cómo organizar temazcales y viven de esas carpas para la purificación. Todos alertan que hay que tener cuidado porque hay "chantas" en la vuelta.

CÉSAR BIANCHI

Un chamán es un sanador, un curador espiritual, un buscador de almas y del espíritu propio. Algunos dicen que despiertan estados de consciencia aletargados, que elevan espíritus que se quedaron apegados a su ropa, que logran interpretar a Dios y entrar en una simbiosis con la naturaleza como nadie más puede. Todo eso.

Las culturas chamánicas son las más antiguas de la humanidad. La palabra chamán viene de shaman, y existe desde hace 500 años en la Siberia rusa. El Diccionario Enciclopédico de las Sectas del catedrático español Manuel Guerra designa a la persona que experimenta una llamada religiosa y es capaz de caer en un "trance extático, dominio del fuego, contactos con los espíritus benéficos o maléficos en los viajes siderales del espíritu o alma del chamán".

Jorge Finozzi, quien se define como terapeuta holístico, dice que en todo el mundo los chamanes son apreciados por sus conocimientos, casi sobrenaturales. A juzgar por su definición, nada se les escapa en este universo y cualquier otro: "Es alguien que tiene la capacidad de conectar los mundos, el mundo interno, espiritual y el físico. Los chamanes, donde existen, son muy queridos por la población: saben el por qué y el para qué de todo, saben el origen de cada enfermedad y cómo curarlas".

Al pensar en un chamán, el imaginario colectivo suele pensar en un indígena viejo y sabio, bailando alrededor de un fuego que invoca a sus dioses. No está mal imaginarlos así. Sin embargo, los chamanes uruguayos son bastante más distintos.

Los hay. Y cada vez más uruguayos apelan a ellos.

Jorge Panzariello da un curso que se llama "Introducción al chamanismo", que dura uno o dos meses con clases de una hora por semana. Dice que allí enseña "técnicas de equilibrio" y a los que lo logran, los lleva al segundo estadio: expandir la conciencia. Curiosamente, Panzariello no se reconoce chamán, aunque si lo fuera tampoco lo admitiría, por aquello de la vergüenza que les da asumirse como tal. Reconoce ser un aprendiz de chamán y afirma que fue bautizado con la tradición maya en la provincia mexicana de Yucatán.

Algo similar le pasa a Carlos Montano, director del Instituto Ser, que enseña y practica "reiki y terapias alternativas". Cuando habla de chamanes, Montano habla en primera persona del plural ("determinados tipos de chamanes que trabajamos el sistema kahuna o los karuna de la tribu Runna, curamos por las ondas cuánticas"), aunque después no se reconoce chamán ("soy sólo un maestro de reiki").

Finozzi tampoco se define como chamán. Dice: "El chamanismo entiende que la naturaleza está poblada de espíritus pero lo que se busca es el encuentro del espíritu propio". Y cuando define lo que él hace, sostiene: "Creemos en unir al hombre con su espiritualidad. El individuo tiene que prepararse para que el espíritu lo encuentre a uno".

Él estudió arbolaria, practica masajes, usa medicinas florales, y sabe programación neurolingüística, mientras que su pareja Mariela Marenco hace aromaterapia y gemoterapia. Ambos se especializan en dirigir ceremoniales de temazcal: un baño de vapor generado por piedras volcánicas traídas de Salto y calentadas en un "fuego sagrado".

Es una antigua práctica de purificación física, emocional, mental y espiritual. Se dicen "expertos" e invitan a los interesados a "vivenciar a fondo las posibilidades totales del hombre".

Maestros del sol y la tierra

Panzariello hacía "masajes esenciales" a sus amigos. Un día de Semana Santa de 2003 estaba en Minas y empezó a hacer masajes "raros", que no sabía por qué los hacía ni qué fundamento tenían. Hoy atribuye esos extraños masajes a "una conexión a algo más inteligente, más sabio, más natural".

Habla de religiones amarillas, anaranjadas, azules y rojas. Las amarillas se distinguen por el conocimiento, la luz y "lo mental", hay un agente externo que guía a las personas a ese Dios y no una única persona como puede ser un cura o un rabino. Para los musulmanes la religión hacia adentro es el sufismo (con alegorías árabes), dentro del judaísmo, los cabalistas, y entre los cristianos, los masones, los rosacruces y los gnósticos. En todos los casos hay una filosofía y un grupo de personas que guían a la persona al autoconocimiento.

Las religiones azules -explica- implican el sistema. La acupuntura y la digitopuntura son ejemplos de religiones orientales azules, porque hablan de sistemas lógicos, no de Dios.

Las intermedias o naranjas son las religiones vinculadas a lo pagano: un baile, los Juegos Olímpicos o el carnaval, ejemplifica. "Lo que es diversión y cuerpo, sentido corporal y emoción".

Las religiones provenientes de indígenas de todos los pueblos de la tierra son rojas. Panzariello dice que el chamanismo se puede ver en una cuerda de tambores, en una pareja bailando tango o en experiencias chamanísticas como emocionarse con un amanecer o un parto.

"¡Más chamanístico que el mate…! Está en la cosmovisión de los mayas, cuando ofrecían una jícara a los dioses, algo muy parecido a nuestro mate".

Más allá de representaciones populares de chamanismo, los sanadores (y chamanes) curan. Montano dice que ha curado basándose en el amor, como los indios de la tribu Runna. Los sabios curaban artrosis y artritis en base al amor. Él en su clínica -asegura- ha curado 62 casos de cáncer, diabetes y otras enfermedades, todo sin medicación.

En la iglesia nativista del Camino Rojo también aseguran curar cáncer, enfermedades cardiovasculares, o malestares psicológicos o espirituales. Los Hombre Medicina son intermediarios. El que realmente cura es llamado el Gran Espíritu, dicen.

El tratamiento de los pacientes de Montano comienza con una visualización del aura para ver si la persona tiene un "pegote astral". Él lo explica mejor: "¿Viste Ghost, la sombra del amor? Patrick Swayze no pudo elevarse hasta cumplir una función".

"Las personas que mueren quedan en determinado plano astral, hasta que se elevan. Por cada uno de nosotros se supone que hay como tres (que murieron y siguen entre nosotros). Muchas veces tiran almohadones, una toalla, te apagan la luz o te prenden la radio".

A él le pasó, dice. Una vez fue a visitar a una mujer en Colón cuyo padre había fallecido, y vino su hijo afirmando haber visto al abuelo. Montano dice que el niño no desvarió. Él fue con la varilla de radiestesia y comprobó que había una energía especial en el ambiente. El profesor de chamanismo dice que ese espíritu aún no se había elevado por el apego a cosas materiales, por un amor, por odio o porque quería proteger a su familia.

Con la varilla de radiestesia y su habilidad los hizo elevar a donde deben estar. Cualquier coincidencia con los Cazafantasmas es pura coincidencia.

Finozzi y Marenco organizan jornadas de temazcal en Pinamar, junto a un equipo donde colaboran psicólogos. Explican que el objetivo de la ceremonia pre-hispánica es el encuentro de uno mismo, la búsqueda del espíritu propio.

En un fuego "sagrado" se colocan 33 o 52 piedras volcánicas (números resultado de cuentas sagradas), fecundadas por ese fuego. Tras un par de horas donde las piedras se calientan, se trasladan con un tridente hasta una carpa o iglú formado con cañas de tacuara y tapado con mantas. La carpa representa el vientre de la mujer. Las piedras calientes tienen la tarea de fecundar ese simbólico vientre.

Una mujer se debe encargar de la limpieza del piso del temazcal, tapizado de hojas de eucaliptos. El ingreso a ese temazcal recuerda el momento de la gestación, dicen. Allí adentro se purifican a través de los cuatro elementos representados: agua, tierra, fuego y aire, previo permiso solicitado a los rumbos del universo. Tabaco, frutas, granos y agua son ofrendados a los espíritus.

Al temazcal ingresan entre 12 y 14 personas, pero han llegado a ser 25 uno al lado del otro, como en un ómnibus repleto pero con más de 40 grados, mientras se rozan y cantan rezos de indios mexicanos.

Los resultados son muchos: limpieza energética, relajación física, eliminación de toxinas, purificación corporal por la sudoración, "y una enorme purificación mental conseguida por hierbas y aguas medicinales". "Esta es una ceremonia con intensa fuerza telúrica: conecta al individuo con las ganas de vivir, con el enraizamiento con la tierra. No es algo teórico donde la persona `entiende` que está mal, sino que… es una vivencia profunda de que ese estado negativo no le pertenece. Aquí toma fuerzas para superar ese estado", explica Finozzi.

Dice que es una práctica de visión, y que la visión es luz. Que cuando una persona deprimida participa de un temazcal, encuentra la salida en un temazcal. Allí adentro, asegura, todo se hace transparente.

Es curioso: la descripción de las sensaciones vividas en un temazcal es casi idéntica a la de quienes beben la ayahuasca en otra ceremonia ritual, también oriunda de tradiciones chamanísticas.

"Al salir de un temazcal sentís felicidad", dice Finozzi. "Sentís esa comunión con todas las cosas. Sirve para sentir como un todo a la tierra, el fuego, el aire, los animales, las estrellas", agrega Marenco.

La pareja fue a su primer temazcal en Villa Argentina, en 1996, organizado por el Fuego Sagrado o Camino Rojo. Vivió un par de años en Guajaca, México, donde conocieron líderes espirituales que hacían temazcales de barro o adobe, tapado con pieles de venado y no con simples frazadas o mantas.

Finozzi y Marenco aclaran que no tienen nada que ver con la iglesia del Fuego Sagrado, que ellos son independientes. Alejandro Spangenberg, Hombre Medicina de la Iglesia del Fuego Sagrado, también deja claro que sólo su orientación tiene la propiedad moral para organizar temazcales en Uruguay.

"Nosotros seguimos una tradición original con las formas originales que han sido aplicadas durante miles de años. No le agregamos cosas al temazcal porque `nos gusta más así`, ni lo hacemos `más light`", señaló. "Hay que tener la madurez suficiente para organizar un temazcal. Alguien que está al frente de uno tiene la bendición de todo un linaje ancestral, no es un improvisado que un día decidió poner un `temazcalito`, vio cómo era y lo copió".

El antropólogo Renzo Hugarte piensa como Spangenberg, que las formas posmodernas de chamanismo han desvirtuado las tradiciones originales. "El chamanismo como se da en las sociedades actuales está muy lejos del chamanismo indígena. Se fue aggiornando, y entra en ese conjunto multicolor que es la new age y que engloba muchas cosas".

Pasó con el propio temazcal; de una carpa para sudar con propiedades higiénicas o las termas de los antiguos romanos con baños calientes y fríos, a un espacio de meditación trascendental invocando espíritus aztecas superiores.

De los saunas sagrados en forma de temazcal nacieron los saunas de esta era posmoderna, y de ahí a los spa hubo solo un paso. En realidad todo el fenómeno new age se vende como pan caliente: libros esotéricos en los ventanales de librerías, cursos de metafísica abarrotados de gente, y esa constante inquietud de encontrarse a uno mismo.

O como dice Pastorino, "también lo `divino` es volcado al mercado en útiles envases descartables".

Moda o mito

Spangenberg y Finozzi discrepan en casi todo. Una de las excepciones es que ambos creen que quienes se volcaron a otros tipos de medicina son los desahuciados por el sistema mutual. Los dos creen que el chamanismo y otras medicinas alternativas comparten una visión integral del ser humano.

Álvaro Farías, especialista en sectas y nuevos movimientos religiosos, cree que el fenómeno vino para quedarse. "Hoy pueden tener más demanda el tarot o la umbanda, mañana el chamanismo o la Iglesia Universal del Reino de Dios. El fenómeno es el mismo".

Lo que distingue a los fieles de unas y otras corrientes es su público. Mientras los asistentes a ritos de umbanda o van a misas de Pare de Sufrir, como se la conoce, suelen ser personas de escasos recursos, los religiosos del Santo Daime o adherentes del Camino Rojo pertenecen a un nivel socioeconómico más alto.

"Son ritos para gente más preparada, intelectuales, atraídos por estar en contacto directo con la divinidad y por el uso de drogas, en algunos casos, para ese acercamiento. A la gente común le interesa lo ritual y que lo que viven en las ceremonias sirva para su vida cotidiana, que les resuelva los problemas de entrecasa. Eso para el caso de la umbanda, de los pentecostales y evangélicos", dice el antropólogo Renzo .

Para Farías, la explicación de por qué el hombre moderno de clase media-media alta ha optado por el chamanismo, hoy por hoy, es la aparición del "homo religioso" como modelo humano del siglo XXI. Del desencanto posmoderno, sólo se puede rescatar la religiosidad, incluso por su vuelta a las raíces. "Esta religiosidad de la new age nos presenta lo viejo como novedoso. Parecería que en la vuelta a los antepasados estaría la verdad. Por eso encontramos al hombre de hoy de traje, corbata y notebook, consultando oráculos, espíritus de muertos, magos y chamanes".

Carlos Montano zanja el tema de por qué volcarse al chamanismo y corrientes religiosas similares. En Uruguay se recetan 2.322 remedios, aunque la Organización Mundial de la Salud autoriza sólo 354. "Somos basureros farmacológicos del Primer Mundo". Ahí se explica la creciente demanda en curaciones alternativas de la mente, el cuerpo y el alma.

Todo sea por alcanzar la panacea de la felicidad.

Fuego Sagrado de Itzachilatlan

El diseño de la búsqueda de visión del Fuego Sagrado de Itzachilatlan, es un diseño milenario, en la vida de una manera de rezar que ha sido la herencia más sagrada legada por nuestros antepasados.http://ahometakiase.blogdiario.com/img/calumet.gif

" Es importante que en algún tiempo, uno implore una visión. Que vaya a la cúspide del Universo, a una montaña donde encuentre el nido del cóndor y del águila. A una montaña donde uno encuentre la presencia de nuestros antepasados en el encuentro consigo mismo.

La Búsqueda de Visión es un momento de la vida donde uno se encuentra naciendo en el vientre de la Madre Tierra, de alguna manera en el ombligo de la Madre Tierra. Nosotros tratamos de hacer este espacio para llevar a nuestra gente para que conozca, para que se encuentre a sí misma ante la Naturaleza, ante la presencia de lo sagrado.

En la Búsqueda de Visión uno va al Templo de nuestros antepasados tal y como ellos lo tenían. Por eso tenemos el propósito de traer a la gente, para que conozca. Nosotros creemos que el Gran Espíritu está en todas partes, en todos los lugares; pero nuestra preferencia, nuestro gusto propio, es encontrarlo en la Montaña, en la Naturaleza.

Sí, nosotros somos los que enviamos una voz, los que rezamos a las cuatro direcciones, al Cielo y a la Tierra, los que ponemos los rezos de todos los días del año, somos aquellos que desenredamos nuestra vida. Somos los que estamos poniendo un orden, una perspectiva, de tal manera que ponemos un sueño, una visión, que ponemos una imploración de visión en cada atado de tabaco, esperando que dentro del Misterio se encuentre un rezo en este día, en este tiempo que estamos viviendo.

Esto es lo que estamos aquí recuperando, volver a construir en armonía con la naturaleza, a construir de acuerdo con la naturaleza del lugar, con la naturaleza del propio ser natural que hay dentro de nosotros. Recordar cómo hicieron nuestros antepasados en Machu Picchu, o en lugares antiguos donde está claramente mostrado que ellos fueron y se unieron al espíritu de la montaña, se unieron al espíritu del lugar y de esta manera crearon una relación en la que no alteraron la Naturaleza.

Por eso se diseñó el atado de los tabacos en el que está incluido el propósito de la persona, la sinceridad, la humildad, la integridad, la disponibilidad y la voluntad. De esta manera fue transmitido. Yo lo he recibido con un diseño ascendente de cuatro años y en forma de compromiso: cuatro días el primer año, siete días el segundo, nueve días el tercero y trece días el cuarto.

Para la Búsqueda de Visión, se realizan trescientos sesenta y cinco rezos que son los que pedimos para que estén representados todos los días del año. Algunos lo hacen diferente; nosotros hemos tomado este diseño basado en nuestra propia inspiración de ver las vida, de comprometernos con la vida, de tener un pensamiento para cada día del año.

El ser que va a la Búsqueda de Visión es un ser que ama, y que está ahí para acrecentar sus maneras de amar, y poder transmitir el cariño, el amor que le han entregado el Padre Sol y la Madre, Tierra, el Aire y el Agua. En el día y en la noche está en total alerta, tratando de ampliar su percepción y de recibir la instrucción tan concientemente como pueda. Un buscador de visión es aquel que abre un espacio dentro de sí mismo, dejando ir aquellas cosas que ya conoce bien y que no valen la pena, y poniendo cosas mejores que sí valen la pena. La Búsqueda de Visión es adentrarse en el misterio y permitir que el misterio se adentre en uno.

Este es el propósito con el que nosotros hemos decidido entregar la custodia de un instrumento sagrado, la Pipa, a quienes se comprometen con la Tradición, pues sabemos que son personas que han probado y se han probado a sí mismas su verdadera intención.

Encontramos, de esta manera, un árbol en la montaña. El será uno de los primeros maestros del buscador de visión, le dará sombra, le dará ánimo. Tiene, también, otros espíritus viviendo sobre sus ramas. El conocimiento de nuestros antepasados dice que quien conoce el espíritu del árbol, conoce en verdad el espíritu de la vida.

Este sería el proceso y el medio para entender que todos, todos tenemos un solo padre y una sola madre. Así volveremos a reunirnos en el hogar, que es el seno de nuestra Madre Tierra, y a sentir nuevamente el latido de la relación real con la Naturaleza."

AURELIO DIAZ TEKPANKALLI
Jefe de Jefes y Fundador del Fuego Sagrado de Itzachilatlan

El Buscador, al igual que hicieron los ancestros, se dedica a ayunar, a mantenerse en un mismo lugar en atención en el día y la noche, reviviendo en conexión con el cosmos, los acontecimientos de la vida, y así fortalecer el espíritu.

1El primer año subimos a la montaña a rezar por 4 días con sus noches y nos enfocamos desde la puerta del ESTE, el color rojo, desde donde saludamos al Padre Sol, desde donde nos llega el nuevo día, en este año nuestro rezo tiene el propósito de rezar por la HUMILDAD.

2El segundo año subimos por 7 días y esta es la puerta del SUR, el color amarillo, desde donde rezamos por la bendición de las medicinas de la Madre Tierra, aquí nuestro rezo tiene el propósito de la VOLUNTAD.

3El tercer año subimos por 9 días, esta es la puerta del OESTE, el color negro, el misterio, el poder, aquí nos enfocamos para ver lo que aun no podemos comprender, en este año el propósito será por la SINCERIDAD.

4El cuarto año, subimos por 13 días con sus noches, esta es la puerta del NORTE, el color blanco la luz, la claridad, donde enfocamos el propósito por la INTEGRIDAD, aquí integramos nuestros rezos y enseñanzas para la continuidad de nuestros propósitos en nuestro camino.

En este diseño el compromiso es individual, con el apoyo del círculo de familia.

Empezar este compromiso y cumplirlo nos posibilita recibir instrucción desde todo lo que encontramos en la montaña, con el frío, el calor, el viento, el silencio, en la templanza de cada individuo en su quietud escuchando la voz del misterio en cada ser que habita en ella, y así recibir la medicina del poder de los espíritus que pondrán en orden nuestros pasos.

 

7 Estrellas

7 Estrellas

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Nosotros, los que hemos nacido en las grandes ciudades, pisamos el asfalto, sin recordar la gran mayoría de las ocasiones, que bajo nuestros pies, aún respira nuestra fuente de vida y conocimiento, nosotros, que hemos olvidado la importancia del vuelo del pájaro planeando en el gran misterio.

Nosotros, que vemos como el mundo se agota en guerras insostenibles, nosotros, que acudimos a las playas a cambiar el color de nuestra piel, que apartamos a nuestros hijos en múltiples actividades extraescolares…porque nos hemos olvidado de hablar con ellos, porque nos hemos olvidado de escucharles.

Nosotros, que cuando llega el final del día, les hacemos cenar y callar, porque decimos que estamos cansados… ¿Cansados de que?

Y luego a dormir, para sentarnos de nuevo ante la caja que emite sonidos y colores, hasta quedarnos dormidos…una vez más…mientras, va pasando la vida.

Nosotros, de vez en cuando, regamos de lágrimas nuestra almohada, o nos preguntamos que nos ocurre, donde fueron a parar las buenas intenciones, los sueños y las ilusiones...

Si. Todos nosotros.

Pero no es tan difícil volver a escuchar la memoria de las piedras o beber del rocío de la mañana, no es imposible abrazar a nuestros hijos solo porque son nuestros hijos.

Dime que te preguntas en medio de la noche yerma, dime que buscas al mirar tus manos en el asiento de ese autobús, el que te llevará al mismo sitio de siempre, el mismo del que quieres escapar.

Háblame de la última vez que con tu espalda sostenida por la venerable montaña, mirabas 7 Estrellas y no te importó el mañana.

Levanta tu voz y deja que el viento la haga danzar en la melodía de tu alma.

Despierta y vive.

Rechazando el consumismo,

A ORILLAS DEL OLIMAR, UN GRUPO DE INDIGENAS BUSCARAN UN REENCUENTRO CON SU IDENTIDAD

Rechazando el consumismo, a recuperar la espiritualidad

* Un grupo de indígenas uruguayos realizarán en febrero de 2002 un ayuno a orillas del río Olimar, en el marco de un ritual sagrado que procura un reencuentro con su identidad espiritual y que pregona el rechazo al consumismo moderno.

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Los aborígenes celebrarán su reencuentro con la espiritualidad, a orillas del río Olimar.

Los pueblos originarios de América construyeron una visión del mundo, mediante la cual coexistieron y aún lo hacen, en armonía con la naturaleza y el universo. Ellos denominan Camino Rojo al conjunto de tradiciones por las que se rigen y realizan una serie de ceremonias sagradas, en las que celebran sus ritos.

Desde hace algunos años, las comunidades indígenas que sobrevivieron a la colonización, se sienten en el compromiso de difundir su cultura y --en cierto modo-- salvar a las civilizaciones actuales, que se encuentran sumidas en el consumismo, la competencia y alejadas de la esencia de las cosas.

Con ese propósito, en febrero del año próximo, se llevará a cabo un encuentro en el que se transmitirá la sabiduría indígena y se celebrará una ceremonia denominada Búsqueda de Visión.

"Es nuestra responsabilidad también soñar y tener una visión para heredar a nuestros hijos el compromiso de prever que nuestra Madre Tierra esté en mejores condiciones y se pueda continuar la tradición de nuestros antepasados, de la cual somos herederos, depositarios y guardianes", expresa Aurelio Díaz Tekpancali, líder espiritual de la Iglesia Nativa Americana de Itzachilatlan.

Toda América Precolombina tuvo una cultura única y una sola cosmovisión, basada en la creencia que todos los seres vivientes son hijos de la misma Madre Tierra y del mismo Padre Sol, lo que abarca los seres humanos, animales, plantas y hasta la lluvia. Con la conquista y la imposición de una nueva cultura, muchas de las tradiciones indígenas se perdieron o quedaron ocultas.

En determinado momento, en líderes originales de América apareció la necesidad de compartir su cosmovisión con otras culturas.

El indígena mexicano Aurelio Díaz Tekpancali es uno de ellos y este año será el cuarto que llega hasta Uruguay, para luego visitar Brasil, Ecuador, México y España.

Buscando una visión

La ceremonia que se celebrará en Uruguay, se llamará Imploración o Búsqueda de la Visión. Es de carácter sagrado y consiste en un retiro con ayuno. En ella, el Camino Rojo se hace por medio de un compromiso que dura cuatro años.

El primer año durante cuatro días, al siguiente, siete, luego nueve y el último la abstinencia se extiende por trece días.

Este rito varía en cada región, pudiéndose realizar una vez al año, a lo largo de toda la vida, cada determinada cantidad de años o una sola vez.

En la versión original el ritual se cumple en una montaña, pero en nuestro país en un monte indígena. Ese terreno pertenece a la Iglesia Nativa de Itzachilatlan y está ubicado a orillas del Olimar, en Treinta y Tres.

Allí sólo existirá el contacto con la naturaleza, lejos de las comodidades de la ciudad. La única protección será la ropa y una manta.

La ceremonia será un reencuentro personal y con la naturaleza.

En este rito, cada año se dirigen los rezos hacía un punto cardinal diferente. Esta vez, será el Este y prevalecerá el color rojo.

Las personas orarán por lo que sientan importante y además por la humiladad como propósito colectivo.

En la imploración de la visión, se confeccionarán 365 cuadraditos de tela roja, en cuyo interior se colocará un puñado de tabaco. Este acto tiene un propósito para cada día del año.

Luego, todos los ataditos se unirán en una cuerda que simbolizará la protección en el monte, con la que se armará un círculo que delimitará el lugar, en el cual se permanecerá durante los días que se extienda el ritual.

La enseñanza

De este modo, se intentará aprender acerca de la humildad, ya que todos los participantes serán iguales --sin importar su trabajo, sueldo, auto o estatus-- bajo el Padre Sol y la Madre Tierra.

Es fundamental en este aprendizaje, comprender el valor de la compañía de las personas y cosas que están cerca y conocer cuál es la verdadera relación que se tiene con ellas. Durante el ritual, se mantiene encendido un fuego sagrado.

Finalizado el compromiso -- después de los cuatro años-- se asume otro, mediante el porte de "chanupa" o pipa, que representa a la madre y al padre. Esta experiencia permite conectarse, pedir ayuda y sanación. Implica la responsabilidad de cargar la pipa al servicio de las personas que se tienen cerca.

"La Búsqueda de la Visión es un momento de la vida en el que se renace del vientre de la madre Tierra.

Es una oportunidad para rezar y agradecer a la vida y, de alguna manera, para darle un orden, un equilibrio, una pespectiva que pueda dejar un beneficio. Por ello, se procura para mejorar la actitud y la condición de uno como ser humano", afirmó Díaz. *

Comunidad p28 Domingo, 25 de noviembre, 2001 - AÑO 8 - Nº661


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